domingo, 6 de octubre de 2013

El líquido de frenos un elemento importante para la seguridad vial.

Es el componente del sistema de frenos que menos importancia se le presta, sin embargo es vital para la seguridad en el frenado. El líquido de frenos es un líquido incompresible que impulsado por la bomba de freno sirve para transmitir a las cuatro ruedas el esfuerzo ejercido sobre el pedal de freno. Además de diferentes calidades, hay distintos tipos con características diferenciales para el tipo de vehículo que se trate. Un buen líquido de freno debe otorgar protección contra la corrosión (para no dañar los componentes metálicos como la bomba de freno y cilindros de rueda), no debe generar un excesivo hinchamiento de las gomas que componen el sistema (cubetas y juntas) y debe tener una temperatura de congelación baja, para que no se congele con el frío. Pero lo más importante es que debe tener un adecuado punto de ebullición. A partir de esta característica se distinguen los diferentes tipos DOT 3 205 °C, DOT 4 230 °C o DOT 5 260°C (el origen de esta clasificación es la normativa emitida por el Departamento de Transporte de los EE.UU.).

¡¡¡Así funciona el sistema de freno de un vehículo moderno!!!

El sistema de freno tiene la compleja función de reducir la velocidad y/o detener totalmente la marcha de un vehículo en movimiento. Una función secundaria es la de mantener el vehículo detenido una vez que esta estacionado.- Para cumplir esta misión este sistema se ve expuesto a grandes fuerzas y temperaturas.- Por ejemplo un vehículo mediano que circula a 130 km/h para detenerse totalmente insumirá una fuerza de más de 500 kW. Si ese auto tiene una fuerza motriz de 50 kW significa que la fuerza de frenado es diez veces mayor a la de su motor.- disco al rojo Dado que la forma de detener el vehículo consiste en transformar la energía cinética (movimiento) en energía calorífica, en dicha acción los componentes del sistema deben soportar temperaturas de varios cientos de grados centígrados.- Asimismo por la ubicación de algunos de los componentes del sistema, se hallan expuestos permanentemente a influencias ambientales tales como la humedad, la sal, el polvo y la suciedad.- Ajeno a esta complejidad, todo conductor espera que un sistema de frenos: Tenga una buena calidad de frenado. Ello implica que al accionar el freno el automotor se detenga rápidamente, especialmente ante emergencias.- Que el sistema sea estable. Es decir que al usar el freno este funcione sin importar las condiciones externas.- Un buen confort evitando vibraciones o chillidos molestos.

jueves, 19 de septiembre de 2013

¿SE CONSIDERA USTED UN BUEN CONDUCTOR?

Seguramente muchos de ustedes habrán contestado afirmativamente a esta pregunta. Les invitamos a que lean lo que sigue y al terminar reflexionen sobre si continuarían pensando lo mismo. Para llegar a ser un buen conductor se han de reunir ciertos requisitos, unos más importantes que otros, pero todos han de estar presentes en la conducción. El más elemental, y en el que muchos de ustedes habrán pensado de inmediato, es el cumplimiento de las normas de circulación, o sea, no cometer infracciones. No hace falta extenderse en este apartado, todos somos conscientes de lo perjudicial y peligroso que puede ser el saltarse normas de tráfico y lo importante que es que todos las cumplamos para poder disfrutar de una conducción segura y ordenada. Pero no es suficiente con no infringir las normas de circulación, el buen conductor ha de tener también una actitud educada y solidaria hacia los demás al subirse al vehículo. Y esta actitud se pone en duda cuando: - Escupimos fuera de la ventanilla, - Arrojamos colillas de cigarro encendidas, papeles... - Abusamos del claxon innecesariamente. -

domingo, 15 de septiembre de 2013

Publicidad American Black



El mantenimiento, una pieza clave del coche

Ya sea un vehículo de ocasión o sea un coche nuevo, el mantenimiento es una de las piezas clave para el buen uso y envejecimiento del automóvil. En ocasiones, los conductores se despreocupan de ese ‘cuidado’ que precisa el coche derivando en problemas mayores. Eso es lo que muestra el ‘I Informe de Mantenimiento’ realizado por la compañía LeasePlan tras un análisis de las intervenciones más habituales en su flota con el objetivo de detectar las averías más frecuentes o descuidos. Según el informe, entre los descuidos más comunes que tienen los conductores encontramos tres que pueden parecer insólitos: un 41 % del total duda entre repostar diésel o gasolina en las estaciones de servicio, un 25 % olvida las llaves dentro del coche y un 23 % no hace caso de las indicaciones luminosas del salpicadero que saltan cuando algo no funciona bien. Si uno no se da cuenta a tiempo en el repostaje o no tiene un segundo juego de llaves en su poder o no hace caso de esas indicaciones, solventar estos errores puede suponer más de un quebradero de cabeza. Problemas con el motor, cambios de cerradura, averías en el sistema de frenos, la batería del coche… son algunos de los fallos que, además de suponer un riesgo, pueden conllevar importantes reparaciones. Este listado se completa con descuidos menores como no limpiar el barro en los bajos del vehículo en un 5 % de los casos, no evitar el sobrecalentamiento del motor en un 3 % y no cumplir las revisiones previstas para el coche por la marca en un 2 %. En este sentido, la vida útil del vehículo comienza a decaer al superar los 131.000 kilómetros con averías complejas. El estudio refleja que, de las visitas a los talleres, un 55,8 % del total son las programadas por la marca como mantenimiento preventivo y un 44,2 % corresponden a las imprevistas.